Dragón de Komodo

dragon de komodoVaranus komodoensis

Descripción


De las más de 5.600 especies de lagartos, el dragón de Komodo es la más grande. Se trata de un lagarto enorme, que puede medir hasta 10 pies de largo, con un promedio de alrededor de 8 pies para las hembras. Pesan alrededor de 150 libras. Debido al tamaño, y la agresividad de este lagarto, en muchas culturas existen historias y leyendas acerca de ellos.

El color base del dragón de Komodo es grisáceo o marrón claro. Los que viven en la arena del desierto tienen un color similar a esta, combinándose muy bien con su entorno. En el cuerpo tienen áreas de color negro o verde.

Los dragones de komodo poseen dientes afilados en la boca (60 de ellos). Estos dientes han sido examinados y los expertos creen que son de las mismas dimensiones que los de los tiburones de gran tamaño. Cuando los dientes se les caen, por diversas razones, este lagarto es capaz hacerlos crecer nuevamente, no importa cuán joven o viejo sea ese momento.

Evolución

Se cree que el dragón de Komodo evolucionó a partir de los grandes reptiles de género Varanus, que caminaron sobre la Tierra hace más de 200 millones de años atrás. Muchos expertos sienten curiosidad acerca de por qué este, es uno de sólo dos especies que producen veneno.

¿Podrían estar más estrechamente relacionados con las serpientes que con otros lagartos?

Así que, mucho sobre el proceso de evolución del dragón de komodo sigue siendo un misterio, pero hay muchas teorías. Se cree que el dragón de Komodo solía ser varias veces más grande y, con el tiempo, es posible que fueran capaces de adaptarse, y por eso siguieron viviendo cuando se extinguieron los dinosaurios.


Comportamiento

El dragón de Komodo es el tipo de lagarto más agresivo en el mundo. Irán tras otros animales, así como de los seres humanos. Tienen un poder increíble debido a su gran tamaño, también tienen una velocidad sorprendente. Pueden trepar, lo que es inusual para un lagarto de semejante tamaño. Los puede encontrar cerca de los cuerpos de agua, e incluso entrarán en el agua para conseguir sus presas. Sus cuerpos están diseñados para ser nadadores naturales.

Hábitat y Distribución

dragon de komodo 2El Parque Nacional de Komodo se compone de muchas islas pequeñas y es ahí donde este lagarto vive en estado salvaje. Son capaces de seguir prosperando en condiciones impropias, ya sea para otras criaturas o para los seres humanos. Muchos de ellos se encuentran en cautiverio, en los zoológicos, porque atraen a grandes multitudes.

El área donde vive el dragón de Komodo debe ser árida para que les vaya bien. Pueden vivir en el bosque o en la sabana abierta y lo hacen mejor a temperaturas que rondan los 40 grados centígrados todos los días.

El área en la que este lagarto vive en estado salvaje, es seca durante todo el año, a excepción de la época del monzón. Estos lagartos necesitan agua para sobrevivir, y tienen la capacidad de almacenar el agua cuando llueve, o cuando entran en el agua a nadar. Cuando su cuerpo se calienta demasiado excreta sal en vez de agua.

Alimentación

El dragón de komodo posee un olfato increíble. Los expertos creen que son capaces de oler hasta seis kilómetros de distancia si el viento sopla en la dirección justa, esto les permite encontrar a sus presas con facilidad. La combinación de velocidad, poderosos dientes, y el fuerte veneno significa que salen, casi siempre, victoriosos cuando se trata de obtener su presa.

A veces se limitan a morder la presa y esta escapa, sin embargo, el dragón de Komodo no estará muy lejos detrás de esta, van a esperar a que el veneno infecte a la presa y la mate. Cuando muerden y se aferran a la presa, le inyectan el veneno, mientras se alimentan la presa estará viva, pero no podrá moverse en absoluto. Son capaces de morder grandes pedazos de lo que ingieren.

Parte de la capacidad para hacer esto se debe a su flexible cuello. Siempre que sea posible el dragón de Komodo ni siquiera irá a la caza de un alimento vivo, se contentan con consumir variedad de restos en descomposición, de los muertos con los que tropiezan o que olfatean.

También consumen aves, y los huevos que puedan encontrar. No es inusual para el dragón de Komodo consumir también a otros lagartos. Son oportunistas y comen cuando pueden, para construir las capas de grasa necesarias para sobrevivir en la época en que escaseen los alimentos.

Reproducción

A pesar de que este lagarto es considerado, normalmente, muy agresivo, esto aumentará a medida que la temporada de apareamiento se presenta. Los machos luchan entre sí, mordiendo y usando sus colas, hasta que uno de ellos se da por vencido. Cuando un macho se acerca a una hembra meterá su larga lengua en su boca.

Esto le permite saber si está lista para el apareamiento o no. Cuando se produce el apareamiento, la pareja rápidamente se separa y el mecho irá por una nueva aventura.

La hembra tendrá una gran responsabilidad, debe encontrar donde depositar hasta 20 huevos. Tiene que encontrar un lugar cálido, donde los depredadores sean menos propensos a encontrarlos. Los deja allí solos y el destino decidirá si son capaces de sobrevivir a la incubación. Las crías, cuando llegan, tienen que ser capaces de encontrar alimento y refugio sin ninguna dirección de la madre.

Depredadores

Debido a su tamaño, fuerza y el veneno que producen, el dragón de Komodo no tiene depredadores naturales. Sin embargo, a menudo son atrapados y muertos por los seres humanos. Existe un fuerte odio hacia esta especie de lagarto entre muchos de los pobladores que viven a su alrededor. Nadie quiere tomar el riesgo de ser mordido por un dragón de komodo.

La emoción de la caza resulta emocionante para un deportista. Con frecuencia viajan a zonas remotas para la caza de este lagarto. Los aldeanos aceptan dinero a cambio de ayudarles a hacerlo y, a pesar de que la caza es ilegal, continúa.